Tu nombre después de la lluvia




Título: Tu nombre después de la lluvia
Autora: Victoria Álvarez
Editorial: Lumen
Páginas: 584
ISBN: 9788426400079 

SINOPSIS

Érase una vez en Irlanda...

Corren los primeros días de enero de 1903 y el profesor Quills, un hombre sabio y triste, vuelve a su casa de Oxford después de asistir a unas conferencias en Londres; Oliver Saunders, joven y tímido, trabaja en su pequeño cuarto de Balliol College, rodeado de diccionarios y novelas góticas; Lionel Lennox, amante de la buena vida y de las faldas ligeras, está en Egipto, a punto de profanar la tumba de una princesa para llevarse una joya de inestimable valor.

Poco tienen en común los tres amigos, excepto el interés por las nuevas ciencias que exploran el mundo del más allá, y muy pronto sus ganas de saber los llevarán a Irlanda, una tierra plagada de leyendas, donde las piedras tienen una historia que contar y el sonido de la lluvia se confunde con el llanto de unas mujeres que cuidaron de sus seres queridos incluso más allá de la muerte.


A Victoria Álvarez la conocí por casualidad, investigando a cerca del Steampunk, cuando preparaba mi novela "Pétalos de acero". Por entonces, no sabía yo muy bien qué era esta rama tan especial de la ciencia ficción distópica vintage en un mundo dominado por el vapor, pero cayó en mis manos su novela "Las eternas", publicada en 2012 por Versátil Ediciones. Fue una novela que me encantó, quizás no era Steampunk, pero su fantasía podía llegar a enclavarse del subgénero Clockpunk. Y me encandiló desde el principio, inspirándome incluso a la hora de crear mi propia historia.

"Hojas de dedalera", la primera novela de esta joven salmantina, publicada en 2011, no la he leído, pero sí habían llegado hasta mí algunas reseñas a cerca de su novela "Contra la fuerza del viento", segunda parte de una historia que se iniciaba con "Tu nombre después de la lluvia", en la que se repetían los mismo personajes protagonistas, tres jóvenes investigadores, cada uno con sus propias características y personalidades, que tienen un pequeño diario llamado Dreaming Spires, donde escriben sobre el más allá y sobre los fenómenos paranormales a finales del siglo XIX, algo que estaba muy de moda, especialmente entre los miembros de lo que se consideraba High Society. La idea me gustó, así que decidí leerme "Tu nombre después de la lluvia", bonito nombre para una novela.

¿Y qué puedo decir a cerca de la novela? Es una muy buena obra. Victoria Álvarez es una escritora que domina perfectamente los recursos literarios y que sabe explicar historias de una forma amena y entretenida. La historia, la investigación en 1903 de una muerte relacionada con una banshee (figura del folclore irlandés que pertenece a los grandes clanes familiares y que con su llanto precede a la muerte de uno de sus miembros) y una muerte que no debería haber ocurrido, según las leyendas. Una carta de petición de ayuda enviada al profesor Quills, hará que el grupo se desplace hasta un pequeño pueblecito irlandés donde deberán desentrañar el extraño misterio.

Reconozco que esperaba que la novela se desarrollara más dentro de los vericuetos del suspense o investigación, incluso de la mitología, pero pronto pasa a desmenuzar los avatares amorosos y personales de los tres personajes principales de la trama, convirtiéndose casi en una novela romántica con toques fantásticos más que en una novela fantástica con toques románticos. No obstante, debo decir que no pude dejar de leer hasta el final estas 584 páginas con las que Victoria Álvarez nos ofrece un óleo de ambientes perfectamente detallados que cabalgan entre el académico Oxford y el pueblecito irlandés de Kilcurling, con unos personajes muy bien definidos, especialmente los de los tres periodistas y amigos. El suspense es el suficiente para permitirte ir devorando página tras página hasta llegar a un final sorprendente, que he leído en algunas reseñas, perfecto, pero que yo simplemente considero interesante. Lo necesario para tener ganas de leer su continuación "Contra la fuerza del viento".

Por otro lado, os dejo el enlace a su interesante Facebook. Victoria Álvarez  es licenciada en Historia del Arte  y está realizando su tesis doctoral en literatura artística del siglo XIX, y eso se nota, tanto en sus libros, como en su Facebook, el cual no os debéis perder: Facebook de Vitoria Álvarez


Puntuación: 8,5 / 10


Montevideo no se acaba

Hace ya unas semanas, cuando presenté La inconquistable en Gigamesh, Carlos del Pozo me escribió un correo electrónico diciéndome que asistiría al acto. Yo no le conocía, pero recordé que Jesús Moracho, de la editorial Autores Premiados, me había comentado que estaban promoviendo un nuevo autor catalán en Barcelona. Resultó que Carlos era ese autor. Y sí, asistió a mi presentación, aún siendo de Mataró. Le conocí en Gigamesh y me pareció un hombre muy cercano y amable.

Su novela "Montevideo no se acaba", apareció en librerías el 29 de enero, y su presentación se realizó en la librería Documenta de Barcelona, en la calle Pau Clarís, el 17 de marzo. 
Me apetecía mucho asistir a su presentación oficial y, como nunca está de más dar un arropar a un colega de escritura, para allí me fui junto a mi mujer. Nunca antes había estado en la librería, un establecimiento que me dio la sensación de antiguo, clásico y acogedor. Es grande, muy grande, y al fondo se encuentran unas sillas y unas mesitas decoradas con objetos que hoy en día consideraríamos vintage.

Allí estaba Carlos, muy bien acompañado por su presentador, Pedro L. Yúfera, autor así mismo de una novela publicada en Destino con el sugerente nombre de "El milagro de las abejas".
Fue una presentación muy interesante, convertida en un diálogo entre presentador y autor que, permitió ir conociendo el argumento de la historia de una forma ágil, divertida y, sobretodo, fresca. Posteriormente, Carlos respondió a las preguntas de su público, y la verdad es que fueron varias. Entre ese público se encontraba Sylvia Roig, agregada cultural del consulado de Uruguay en Barcelona, quien -hay muchos testigos- insistió en esforzarse lo máximo para que el libro de Carlos pudiera llegar a las librerías de Montevideo, lugar que nunca ha visitado, como suele sucedernos a muchos que escribimos y que vivimos nuestros lugares novelescos en la imaginación obtenida de la documentación que encontramos.

Me entraron muchas ganas de leer la novela, la historia de ese abogado en busca de un futbolista uruguayo y de sus implicaciones vitales en todos los aspectos.
De hecho, ya he comenzado a leerla, y me está encantando. Es agradable asistir a presentaciones de este tipo, sobretodo si conoces al autor, pues te das cuenta que en cada uno de sus libros ha puesto un poquito de su vida y esperanzas. Al menos, eso intentamos.

Le deseo mucha suerte y os recomiendo su libro encarecidamente. 







Dimes y Diretes

Que el español es una lengua muy rica en expresiones es algo obvio. Todas las lenguas suelen tener sus características propias, expresiones y frases. Pero, reconozco que en el español puedes encontrar alguna que sorprende. Es el caso del de dimes y diretes que da título a esta entrada.

¿Y qué significa? Pues algo así como discutir tontamente, idas y venidas sin fundamento alguno; algo parecido a lo que le ha pasado a la mitad del mundo con la dichosa ocurrencia de #The Dress, que fue trending topic mundial la semana pasada y, aunque parezca mentira, noticia en todos los informativos y programas habidos y por haber, y en los foros más insospechados. ¿Lo ves blanco y dorado? ¿Azul y negro? 



Lo que deberíamos extraer de esta tontería, que sólo ha beneficiado a la diseñadora del vestido y a la tienda que lo distribuye, multiplicando exponencialmente sus ventas, es más importante de lo que parece. Y es que la percepción de las cosas no siempre es igual para todas las personas, aún en la más obvia de las situaciones. La percepción es subjetiva, y dependen tanto de los estímulos que el individuo recibe, como del conocimiento que este tiene o, incluso, de elementos físicos -en este caso parece que un funcionamiento especial de las células conos y bastoncitos del ojo-. Por eso, todas las opiniones frente a una misma situación deben tenerse en cuenta, ser respetadas y escuchar las argumentaciones de quién las dice. En este caso, el ejemplo no deja de ser un divertimento con el que perder unos minutos pero, imaginemos que los testigos de un robo tienen que declarar y que esa foto es la prueba con la que condenarle. ¿Qué sucedería? 

Adiós, señor Spock

Por otro lado, esta semana ha muerto el señor Spock. Bueno, en realidad el señor Spock no morirá nunca, perdurará siempre convertido en un icono para todos aquellos a los que nos gusta la ciencia ficción. Su forma humana, el actor norteamericano nacido en Boston Leonard Nimoy es el que ha abandonado este mundo a los 83 años, el día 27 de febrero, para pasar a formar parte de las estrellas, donde seguro que se encontrará como en su propio hogar, el hogar que le acogió desde que comenzó a dar vida al vulcaniano que demostró que la fría racionalidad es, en ocasiones, esencial a la hora de la supervivencia. No obstante, su origen (su padre vulcaniano y su madre humana) le provocaba conflictos interiores en los que afloraba su parte humana sentimental, demostrando que no solo la carencia de sentimientos podía llevar a la perfección. 

¿Qué hará ahora Sheldon Cooper, fan acérrimo del señor Spock, a quién se siente ligado por su forma de ser? ¿Qué sentirá cada vez que juegue a Piedra, Papel, Tijera, Lagarto, Spock? 

Un recuerdo inestimable a un hombre, y a un personaje (renovado en la nueva saga que inició J.J. Abrams) que formará parte de la historia e iconografía del cine y de los aficionados a la sci-fi para la eternidad.



La Inconquistable, con vientos a favor

Por último, quiero dar las gracias a todos aquellos que han permitido que "La Inconquistable", durante el mes de febrero de 2015 haya sido la tercera novela más vendida en Librería Gigamesh, el templo del vicio y la subcultura para todos los aficionados a la ciencia ficción, fantasía y terror. No podía comenzar mejor la andadura para mi pequeña novela. Muchas gracias!



Ganar o no ganar, esa es la cuestión

Hace poco, un amigo que asistió a la presentación de mi novela "La Inconquistable" en la librería Gigamesh me dijo que debía haberme congratulado e iniciado el acto diciendo dos cosas: es muy difícil escribir y es muy difícil publicar. Y tan solo por eso, deberíamos estar celebrándolo por todo lo alto.
Y, la verdad, pensándolo fríamente, tenía mucha razón. Y estoy muy contento por ello. Es cierto, no todo el mundo tiene un libro publicado por una editorial reconocida. Aunque sí que es cierto que hay mucha gente que escribe, y que escribe muy bien. Como mucha gente que canta, o que cocina muy bien, pero que no tiene la oportunidad de darse a conocer.
Si las tres cosas que debe hacer una persona en su paso por el mundo terreno son: tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libros, los tres retos ya están superados. Pero no podemos quedarnos aquí. Siempre hay que buscar nuevos límites, nuevos objetivos, sino todo resultaría muy aburrido. El mío, ahora, es intentar ganar un premio literario. Y eso, amigos míos, sí que es difícil.
No obstante, poquito a poquito, vamos avanzando. Si el año pasado "La Inconquistable" quedó finalista en el II Premio Ciudad de Utrera de novela corta de terror, pero sin opción a ganar, al ser considerada una novela de Ciencia Ficción que, posteriormente, la editorial Autores Premiados se ofreció a publicar en su nueva línea editorial Quasar, este año, mi novela "Juguetes rotos" ha estado presente en la lucha final de la tercera convocatoria de este certamen para conseguir el triunfo (tras quedar entre las cinco finalistas), aunque ha sucumbido ante "La casa automática" del gaditano Marco Antonio Marcos Fernández, al cual felicito sinceramente. De hecho, ha quedado segunda a nivel de votos. Eso me da fuerzas, como siempre, para seguir escribiendo, aunque también resulta un pequeño chasco, al haber quedado tan cerca del triunfo, sin llegar a conseguirlo. Lástima. El año que viene habrá una nueva oportunidad, por supuesto. Ahora, hay que empezar a trabajar en un nuevo proyecto y, sabiendo que tiene potencial, hacer todo lo posible para que "Juguetes rotos" tenga la oportunidad de ver la luz algún día, si es posible.

Os dejo el enlace, donde se habla del fallo del certamen y de la dura competencia que este año ha habido para obtener el premio.



Presentación y resfriado

Pues sí, ambas cosas a la vez. Hoy, metido en casita, resfriado, con una galipandria encima que no me aguanto, puedo reflexionar entre vahos de eucalipto sobre la presentación que el jueves día 5 realicé en la Librería Gigamesh de Barcelona.

¿Qué os puedo decir? Dos o tres semanas de nervios, una arritmia que aún coletea, pero una tarde fantástica, acompañada de familiares y buenos amigos. 

Hace poco leí en un bloc algo relacionado a la banalidad de realizar presentaciones de libros que, para lo único que sirven no es para vender más sino para que el autor, como mucho, se sienta acogido por su fans o posibles fans, pues habitualmente las novelas que se venderán en dicho evento no serán más que las que se hubieran vendido de no hacer la presentación.

Posiblemente es cierto, pero ese momento de encuentro, sobretodo en los autores novatos como yo, en los que la primera conexión con un futuro lector es esa primera presentación, te llena como pocas veces de ilusión y de cierto reconocimiento. Quizás no vendas más libros, pero el sentirte querido, arropado, aunque solo sea por tu familia, amigos y compañeros de trabajo, es mucho más de lo que pueden reportarte unos pocos euros. Dejémonos de tonterías, todo el mundo sabe que, de no ser un escritor muy reconocido o un personaje mediático, los libros que vas a vender no te van a dar de comer, no al menos demasiado. Por tanto, valoremos más las sensaciones, los sentimientos, la felicidad que significa la culminación de un sueño tan anhelado y el posible inicio de un camino hacia una nueva historia, hacia un nuevo horizonte.

Que sirva desde aquí este recuerdo como agradecimiento a todos los que asistieron al acto, presentado genialmente por mi amigo Benet Gunsé, a Jesús Moracho de Autores Premiados, y en particular a Alberto Granda, de Gigamesh, que lo hicieron todo muy fácil y sencillo. Mientras tanto, yo me quedo aquí, estornudando y tosiendo, que es lo que tiene la gripe.

Aún habiéndolo colgado en las redes sociales, os dejo con el booktrailer de "La Inconquistable", un pequeño homenaje a la novela que, con mi más humilde hacer, he creado. Espero que os guste: